La Liga
‘RAC1’ ha desvelado con rotundidad lo que venía siendo un secreto a voces: la secretaría técnica se plantea muy seriamente prescindir del tercer portero del FC Barcelona. Con la salida de Luis Enrique, -fiel defensor del guardameta reserva-, la dirección deportiva barcelonista quiere eliminar el citado rol y dárselo al arquero titular del filial, que subiría puntualmente cuando lo necesitara el primer equipo. Así pues, el futuro de Jordi Masip pinta muy negro.
A sus 28 años, el canterano barcelonista lleva tres temporadas enteras en el bloque del Camp Nou. Estando, que no jugando, ya que Masip únicamente ha participado en 4 partidos oficiales. Este curso, por ejemplo, todavía no ha jugado ni un solo minuto ni en Liga, ni en Copa, ni en Champions. Teniendo en cuenta que debe cobrar millón y medio por campaña, -primas al margen-, su figura resulta totalmente prescindible para la entidad.
Sinceramente, creo que es mucho mejor que el portero reserva del primer equipo sea el titular del filial. ¿Por qué? Primero, porque se supone que el primer portero del ‘B’ debería tener nivel para jugar más adelante en el ‘A’; segundo, porque el Barça se ahorraría una ficha absurda; y tercero, porque de tener que ir con los ‘grandes’ lo haría con confianza y habiéndose rodado con el segundo equipo. Y cuarto, ya que estamos, porque gente como José Suárez, Adrià Ortolà o Jokin Ezkieta, entre otros, tienen nivel de sobras para jugar cuando sea necesario con los Messi y compañía.
