La Liga
La trayectoria de Asier Illarramendi siempre ha estado marcada por las expectativas. Desde sus inicios en la Real Sociedad, el mediocampista guipuzcoano fue visto como una de las grandes promesas del fútbol español, hasta el punto de que el Real Madrid apostó fuerte por él en 2013, pagando 32 millones de euros para convertirlo en su nuevo referente en la medular.
Sin embargo, su paso por el Santiago Bernabéu no fue el esperado y, tras dos campañas discretas, regresó a Anoeta para retomar su carrera en casa. En San Sebastián encontró estabilidad y protagonismo, aunque las lesiones le impidieron mantener una regularidad que lo consolidara como el líder absoluto de la plantilla. Durante la temporada 2017/2018 mostró su mejor versión, pero aquel nivel no volvió a repetirse. Los problemas musculares, las dolencias de tobillo y los largos periodos en la enfermería terminaron por minar su continuidad.
Illarramendi se marcha a China
Ante esta situación, el centrocampista decidió emprender un nuevo camino. En 2022 aceptó el reto de la MLS, donde defendió los colores del FC Dallas. Allí disputó dos temporadas, convirtiéndose en un jugador importante dentro del campeonato estadounidense, que cada vez gana más relevancia gracias a la llegada de figuras europeas. Pese a ello, su contrato finalizó el pasado mes de enero y quedó libre. Durante varios meses no encontró destino, hasta que surgió una opción exótica.
A sus 35 años, Illarramendi ha dado el sí al Kitchee SC, equipo de la liga de Hong Kong, que en la práctica compite dentro del sistema futbolístico de China. El centrocampista vasco lucirá el dorsal número 5 en un club que en los últimos tiempos ha apostado por futbolistas españoles para reforzar su plantilla. Allí compartirá vestuario con compatriotas como Roger Riera, Leandro Martínez y Adrián Revilla, quienes también llegaron desde el fútbol de las divisiones inferiores en España.
El fichaje supone un nuevo capítulo en la carrera de un jugador que siempre ha sido querido en su tierra, pero que no logró alcanzar el estatus que se le auguraba en sus primeros pasos. Ahora, lejos de la presión de Europa y con un nivel competitivo menor, Illarra podrá disfrutar de un fútbol más relajado y adaptado a sus condiciones actuales.

Su llegada al Kitchee SC confirma la tendencia de muchos futbolistas veteranos de buscar destinos alternativos fuera del circuito más exigente. Para el club hongkonés, en cambio, supone un golpe de efecto mediático al contar con un jugador que formó parte de la élite europea y vistió la camiseta del Real Madrid.
El mediocampista de Mutriku afronta este nuevo desafío con la ilusión de seguir disfrutando de lo que más le apasiona: jugar al fútbol. Aunque ya no esté en el escaparate de las grandes ligas, su experiencia y calidad técnica pueden ser diferenciales en un campeonato donde la exigencia física es más reducida. Illarramendi, con el Kitchee SC, buscará cerrar su carrera profesional dejando huella en un país donde el fútbol aún lucha por ganar espacio en el panorama internacional.
