La Liga
Mariano Díaz vuelve a sonar con fuerza en los aledaños del Sánchez Pizjuán. El director deportivo del club hispalense, Monchi, considera que el delantero madridista es el engranaje perfecto para su revolución en la plantilla y la guinda perfecta para la plantilla que dirige Lopetegui. Así pues, se trata de un fichaje que no será nada sencillo y que depende también de la 'operación salida' en el Sevilla.
Ya el pasado verano, el ariete del Real Madrid estuvo cerca de poner rumbo a Sevilla, pero finlamente no cuajó la operación. El club de la capital tenía derecho de tanteo e igualó la oferta que el equipo hispalense hizo al Lyon, llevándose de vuelta a Mariano al Bernabéu. Esa operación no sentó nada bien en el seno rojiblanco, aunque era de esperar que el Madrid actuara de la manera que actuó. Así que el Sevilla se lanzó a por Quincy Promes.
Tras una temporada en la que Mariano apenas disputó minutos con Zidane y después de un verano en el que el Madrid ha fichado otro delantero, no son pocos los equipos europeos que se han interesado en Mariano. Entre ellos, uno es el Sevilla, pero el problema del fichaje por el club andaluz son las condiciones en las que llegaría Mariano. El Real Madrid pide 30 millones de euros por su salida y además se acrecenta el problema al ver su salario. Le quedan cuatro temporadas en las que percibirá cerca de cinco millones netos anuales. Una cifra que sobrepasa en exceso lo que puede pagar el Sevilla.
Monchi intentará en los últimos días de mercado rascar una cesión o incluso una operación con obligación de compra para el próximo verano. Desde el Pizjuán se confía plenamente en las cualidades de Mariano, en cambio, para que su salario cuadre con las cuentas del Sevilla, el club hispalense tendría que hacer una gran venta. Los focos se han puesto sobre Munas Dabbur, por quien los de Nervión desembolsaron casi 15 millones de euros en enero y podría salir llenando las arcas sevillistas.
