Premier League
Hacer debutar a un nuevo entrenador ante un gran equipo puede tener un efecto muy positivo o, todo lo contrario: del todo negativo y contraproducente. Bien puede ocurrirle como le ocurrió al Granada CF con Lucas Alcaraz, que cayó 7-1 ante el Atlético, o como le sucedió este pasado fin de semana a Rudi Garcia, que empató ante el PSG en su primer encuentro al frente del Olympique de Marsella. En el Velodróme ya le ven como el nuevo héroe del conjunto celeste.
El OM ha estado casi un año sin técnico. Bueno, sí, nombraron a un interino, de modo provisional, tras echar a Míchel a mitades de la temporada pasada y, pese a los intentos por traer a un sustituto, no ha sido hasta bien entrada la presente campaña que el conjunto galo ha presentado al Garcia como nuevo entrenador marsellés.
El objetivo no es pequeño, ni fácilmente alcanzable. Los nuevos propietarios del club galo, con Franck McCourt al frente, quieren devolver al OM al Olimpo del fútbol francés, que en este caso implica luchar por ganar la Ligue1 y la Coupe de France. Sin embargo, la directiva del Olympique no se contenta sólo con eso: quieren entrar en Champions e intentar ganarla.
Para lograrlo, la próxima incorporación marsellesa será Andoni Zubizarreta, el futuro encargado de que lleguen al Velodróme los mejores futbolistas del mercado. Y el arquitecto de todo ello, quién si no: Rudi Garcia, el nuevo héroe del OM.
